La obra más grande y más cara de la ciudad sigue en marcha, a pesar de que un juez dio lugar a la acción cautelar presentada y ordenó la suspensión en julio pasado. Es que el gobierno de la ciudad ha apelado la medida y entonces, mientras tanto, la construcción sigue.
La Asociación Vecinal Lago Pacífico -a instancias de la cual se presentó la acción cautelar- viene, desde hace muchos años, denunciando la "inviabilidad técnica, funcional, económica y la condición contaminante del medio ambiente, envenenador del acuífero Puelche, de estos supuestos túneles aliviadores del Arroyo Maldonado".
El proyecto hace agua literalmente por donde se lo mire. Está calculado para lluvias de no más de 55 mm (en febrero pasado, llovío 80 mm); el desnivel existente entre los túneles y los barrios de Palermo y Villa Crespo no alcanza para desagotarlos, mucho menos si coincide con sudestadas. El acuífero Puelche ha sido perforado y es la fuente de agua potable de millones de personas.
La cuestión es un escándalo a todas luces. La empresa adjudicataria -Iecsa- es propiedad de un primo de Macri y quien originó la propuesta y el préstamo del Banco Mundial fue Aníbal Ibarra. Desde entonces hasta ahora, el negociado continúa, a pesar de las innumerables denuncias e incluso movilizaciones en su contra. Sólo la AALP ha reunido 13 mil firmas en su contra.
La Legislatura votó una ley (Nº 1660, en marzo de 2005) aprobando la estafa. Luego el Ejecutivo la cambió a su antojo para hacer más profundo el pozo y atravesar el acuífero para que entrara la máquina perforadora "Walkiria" que ya había sido comprada. La audiencia pública convocada sobre el punto "se trató de una ficción que no aseguró la participación vecinal" (AALP dixit) y así de seguido.
¿Cómo hemos llegado a esta situación? Con la complicidad de todos los poderes del Estado, con la de todos los partidos políticos defensores de un régimen de gobierno que en nombre de la democracia regula los negocios de las grandes empresas en contra de las grandes mayorías. Se impone la acción independiente de trabajadores y jóvenes para terminar con la ignominia. Supensión de las obras ya, investigación de los implicados en el fraude, puesta en marcha de un plan de control de las inundaciones discutido y ejecutado bajo el control de organizaciones obreras y vecinales. Resarcimiento integral e inmediato de los daños. Fuera Macri.
