La proclama de la Asamblea reivindica la lucha de Andalgalá, de los pueblos originarios, de Famatina, de Chilecito, de Esquel; denuncia el flagelo de la minería a cielo abierto.
Gualeguaychú denuncia a los K y al Pepe
Son peones de las multinacionales
La inmensa manifestación realizada sobre el puente a Fray Bentos, convocada por la asamblea de Gualeguaychú, terminó con la lectura de una proclama de elevado contenido.
Denuncia la política de Tabaré Vázquez y de Mujica por serviles de los negocios de las multinacionales del papel.
Denuncia también la política de los Kirchner. La pastera sigue funcionado y contaminando, mientras la Prefectura argentina cuida los barcos que trasladan insumos para Botnia desde la propia Argentina. Denuncia el “monitoreo conjunto” fraudulento de la contaminación en Botnia y al gobernador de Entre Ríos como responsable del pasaje de madera entrerriana para la pastera.
La proclama de la Asamblea reivindica la lucha de Andalgalá, de los pueblos originarios, de Famatina, de Chilecito, de Esquel; denuncia el flagelo de la minería a cielo abierto.
La proclama de la Asamblea reivindica la lucha de Andalgalá, de los pueblos originarios, de Famatina, de Chilecito, de Esquel; denuncia el flagelo de la minería a cielo abierto.
Reivindica la lucha contra la contaminación de la cuenca Matanza-Reconquista-Riachuelo y (ante un azorado De Angeli) contra el envenenamiento de los plaguicidas y agrotóxicos, y reivindica también a los movimientos ambientalistas uruguayos.
La “irresistible atracción “de Botnia
El fallo de La Haya se ha transformado para los capitalistas del papel en la “orden de largada” de una readecuación de los negocios de las papeleras en ambos países.
La producción de Botnia es una verdadera mina de oro. En mayo pasado, la tonelada de pasta de celulosa se cotizaba en el mercado europeo a 588 dólares. El 13 de abril de 2010, superaba los 918 dólares, pero “el costo de producir una tonelada en Botnia seria de no más de 300 dólares la tonelada, lo que lleva a una rentabilidad cercana a 600 dólares la tonelada” (Ámbito Financiero, 22/10). Produciendo aproximadamente 1100 tonelada anuales, la planta –que costó 1.200 millones dólares– estaría prácticamente pagada con la ganancia de dos años.
Aún fresca la tinta de las denuncias que hicimos en Prensa Obrera sobre los futuros proyectos forestales de Uruguay, el semanario Brecha, de ese país, alerta sobre las posibilidades de un nuevo diferendo. La (noruega) Stora Enso, que inicialmente tenía previsto desarrollar su actividad al norte de Fray Bentos, fue tentada para su re-localización en la ciudad de Conchillas, en las cercanías de Colonia. El nivel de navegación cercano a Conchillas no permite la entrada de buques de gran calado. Para que esto ocurra, tiene que haber un acuerdo con Argentina sobre el uso del Río de la Plata (artículo 17 del tratado). Esto necesita un acuerdo de dragado del canal Martín García. Actuando como verdaderos peones del las pasteras, ya han comenzado las gestiones correspondientes en ambas cancillerías.
Por el lado de Argentina, el gobernador correntino Colombi se postula también para transformar su provincia en monoproductora de eucaliptos y pretende la instalación de pasteras. “Técnicos vinculados con la gobernación correntina ya estuvieron recorriendo en nombre del político radical, hace sólo unas semanas, la planta de Botnia en Fray Bentos” (Ambito Financiero, 22/4). Colombi, en realidad, tiene un proyecto de instalación de pasteras chilenas. Los capitales chilenos ya instalados en el país (Kimberley Clark. Papelera del Plata) buscan expandirse más.
“El propio Guillermo Moreno, en su rol de conductor y mentor de la ahora papelera Quilmes (ex Massuh), ya planteó dentro del gabinete del Ministerio de Economía que su intención, una vez conocido el fallo de La Haya, era pedir cotización a Botnia para comprar pasta para elaborar papel dentro de la planta del sur bonaerense” (ídem).
El traslado de la producción de insumos para Botnia desde Kemira (dentro de la planta de Celulosa Bermúdez) se hace con protección de la Prefectura nacional. “Desapareció un cargamento de madera para Botnia que salió desde el propio Entre Ríos. Todas las papeleras de San Pedro quieren comprar a Botnia la materia prima y hasta ahora las compras son casi clandestinas pero reclaman no ser ‘demonizados por comprar’.
El corte de Gualeguaychú es el único que hasta ahora tuvo contenida la “irresistible atracción” de los capitalistas argentinos por Botnia, que con una tecnología de punta puede abastecer muy barato a las papeleras locales. Es el corte el que tiene contenida la entrega indiscriminada de las tierras uruguayas al monocultivo de eucaliptos. Todas las presiones uruguayas y argentinas por el levantamiento del corte de Arroyo Verde quieren esconder este trasfondo de negocios a costa la depredación obrera y ambiental.
Es necesario ampliar a nivel de las dos orillas la lucha ambiental. Ya trasformaron al Paraná en una cloaca. Se aprestan ahora a que todo el río Uruguay y el río de la Plata sigan el mismo camino. No hay que olvidar que la indiscriminada instalación de pasteras en Brasil también afecta río arriba las aguas del Uruguay.
Que la última marcha de Gualeguaychú haya sido la más grande después del “inapelable” fallo de Corte de La Haya es un significativo dato político y también un mandato.
